jueves 25 de diciembre de 2008
Recuerdo ese día, cuando estaba en la escalera llorando descontrolada y la vieja del 5º piso, que venía bajando, dijo: “después de la lluvia sale el sol mijita”. Tres horas antes me besabas y me jurabas amor una y otra vez mientras me hacías el amor, tu cuerpo tibio sobre el mío tiritaba como pidiendo perdón por tocarme. Entendí que tu cuerpo estaba estremecido por tu conciencia y al leer las cartas cada mirada nerviosa tuvo sentido, hasta me pregunté si seguías pensando en ella cuando estabas conmigo.

